Yo no conozco bien cuando dejamos de arder con nuestras mismas pasiones...
Conocemos gente y les entregamos un poco de nosotros y los dejamos que nos conozcan tomando un poco de ellos, un cambio relativamente peligroso, pero aun no tanto como el de aislarnos.
Todos posamos, todos los hacemos, vendemos una imagen a la gente, nuestra estanza confortable.
Que tanto escondemos y producimos detrás de ella, melodías silenciosas que fluyen adentro nuestro y de vez en cuando dejamos que alguien se acerque y ponga su cabeza en nuestro pecho y logre escuchar un poco de los que hay ahí dentro.
Como si importara?
sábado, 17 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
q profundo richi... =)
Todo tiene un final, y uno sabe esod esde que empieza... La vara es cuando se termina, y cuando ya cada uno está por su lado, ver que es lo que ni el tiempo les va a poder quitar... Lo que siempre va a quedar ahí, los buenos tiempos que no van a ser iguales con ninguna otra.
Meh...Esto tiene un año y medio...
Publicar un comentario